Las aves son criaturas delicadas y vulnerables a múltiples parásitos que pueden afectar su calidad de vida si no se les atiende adecuadamente. Por eso, en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre los parásitos de las aves y cómo prevenir que estas afecten a tu ave de compañía.

¿Qué son los parásitos?

El término “parásito” es aquel con el que denominamos a los seres vivos que se nutren a partir del cuerpo de un huésped dañando a este en el proceso. Estos pueden ser tanto animales como vegetales, puede afectar a más de un tipo de especie y su origen suele deberse a motivos de higiene o de mala alimentación en el caso de los animales.

¿Qué tipos de parásitos existen?

Los parásitos pueden dividirse en dos grandes tipos dependiendo del lugar en donde se alojan: los parásitos externos y los parásitos internos, aunque su correcta denominación es ectoparásitos (para los externos) y endoparásitos (para los internos). En el caso de los ectoparásitos, estos se alojan en la piel externa (dermis) de su huésped y en las cavidades de su cuerpo que se comunican con el exterior y son más frecuentes en épocas de calor como primavera y verano.

Mientras, los endoparásitos se alojan en los distintos sistemas internos del organismo de su huésped (sistema respiratorio, digestivo y circulatorio) y por ello son imposibles de detectar hasta que no presentan síntomas de su presencia.

¿Cuáles son los parásitos externos más comunes en las aves?

Dentro de los parásitos externos los más comunes en las aves domésticas son los ácaros y los piojos, y un poco menos comunes (pero no imposibles de encontrar) las pulgas y las garrapatas.

Los ácaros son arácnidos muy pequeños, casi imposibles de observar a simple vista debido a su tamaño y el color blanco casi transparente que poseen hasta que se alimentan de la sangre del ave y adquieren un color rojizo o marrón. Estos parásitos se alojan en los ojos, oídos y la zona superior del pico de las aves, y su mordida genera irritación, picazón, hinchazón y manchas rojizas en la piel debido a la saliva que inyectan al momento de morder.

Las pulgas son pequeños insectos que se alimentan de la sangre del ave, pero a diferencia de los ácaros, las pulgas se transmiten mucho más fácilmente entre diferentes especies y razas pudiendo infectar a otros animales que haya en tu hogar e incluso a las personas. Otra semejanza entre estos dos parásitos son los síntomas de su mordida, que generan picazón e irritación en la zona afectada, pero cuando la infestación es muy grande estos pueden afectar a las plumas del ave haciendo que se vean irregulares y menos brillantes.

¿Cuáles son los parásitos internos más comunes en las aves?

Los parásitos internos son aún más peligrosos que los externos ya que son imposibles de detectar hasta que los síntomas se vuelven visibles y, muchas veces, esto sucede cuando la afección ya se encuentra avanzada en el ave.

Un ejemplo de esto es el hongo parasitario Aspergillus (abreviado generalmente como asper) que infecta el sistema respiratorio de las aves y sus síntomas son similares a la gripe: dificultad para respirar, excrementos anormales o inusuales (incluida la diarrea), secreción nasal, costra ocular y pérdida de peso. El origen de este hongo se debe a una mala higiene en el hábitat del ave, ya sea dentro de su jaula o en áreas cercanas donde se acumule materia en descomposición como basura o compost.

Otro parásito interno común en las aves es el llamado Giardia, el cual ataca el tracto gastrointestinal del ave y llega a ella a partir de alimentos contaminados o agua contaminada. Entre los síntomas de este endoparásito se encuentran: diarrea, deshidratación, pérdida de peso y (en casos más graves) desplume y picazón.

Cómo prevenir que los parásitos infecten a tu ave

Para evitar que los parásitos, tanto internos como externos, afecten a la salud de tu ave es necesario cuidar de tres factores fundamentales de su vida:

  • Su alimentación: las aves requieren de una alimentación muy cuidada y cada especie tiene sus propios requerimientos nutricionales para mantener su sistema inmune fuerte y así poder contrarrestar a los parásitos. 
  • Su higiene: tanto la higiene del ave como la de su entorno (jaula y habitación donde resida) deben ser muy cuidadas ya que la falta de ella es la principal fuente de desarrollo de parásitos.

Visitando a nuestros veterinarios de Centro Integral Veterinario Vpro

Las visitas al veterinario son necesarias para tratar y prevenir cualquier tipo de parásito que pueda afectar a tu ave. Si observas algún parásito externo en ella o síntomas de un parásito interno acércate a nuestra Clínica Veterinaria en Aguadulce (Almería).