A la hora de desparasitar a nuestro perro, lo primero que pensamos es en los parásitos intestinales que afectan al sistema digestivo de nuestro canino. Sin embargo, este es solo uno de los muchos parásitos que pueden atentar contra su salud, y hoy queremos prevenirte sobre la filariosis canina: una enfermedad parasitaria que puede atacar al corazón y los pulmones de tu compañero.

¿Qué es la filariosis canina?

La filariosis canina, o gusano del corazón, es una enfermedad originada por parásitos qué, transportados por un mosquito, se alojan primero bajo la piel del perro para luego acceder a su torrente sanguíneo. Una vez allí, la larva comienza a desarrollarse y a transportarse a través de las venas hasta alojarse en las arterias pulmonares y coronarias, llegando incluso hasta el interior del corazón.

Estas larvas pueden llegar a medir aproximadamente unos 30 cm de largo, y debido a esto pueden generar la obstrucción del paso de la sangre en las arterias y formar coágulos, pudiendo provocarle al canino un tromboembolismo pulmonar (afección en la que una o más arterias pulmonares quedan obstruidas).

¿Cómo se contagia la filariosis canina?

El contagio de la filariosis canina solo puede producirse mediante la picadura del mosquito, ya que necesita utilizar a este como medio para pasar de un huésped (perro o gato) a otro. Inicialmente, un mosquito debe picar a un canino o felino infectado, adquiriendo así el parásito y transportándolo hasta otra mascota por medio de su saliva.

El tiempo de desarrollo del parásito filaria en el mosquito es de un máximo de 2 semanas (en temperaturas de 14º a 16 °C) o un mínimo de 6 días (en temperaturas de 25º) aproximadamente.  Por otro lado, desde que el mosquito pica al perro, este parásito tarda de 6 a 7 meses en madurar y reproducirse, y una sola picadura de un mosquito infectado es suficiente para contagiar a un canino que no se encuentra protegido contra esta afección.

Es importante aclarar que el parásito causante de la filariosis canina no puede contagiarse a humanos por ningún medio. Únicamente los perros y los gatos son susceptibles a contraer esta enfermedad y siempre a través de la picadura de un mosquito que la transporte.

¿Qué síntomas tiene la filariosis canina?

Una de las mayores complicaciones que genera la filariosis canina es a la hora de detectar sus síntomas, ya que estos no se presentan hasta un estado avanzado de la enfermedad. Si la concentración de parásitos es baja en el estado inicial de la enfermedad, entonces esta puede ser completamente asintomática. De igual forma, en ese estado la enfermedad no arrojará signos radiológicos ni analíticos durante los estudios que pueda hacer su veterinario.

En un estado más avanzado comenzarán a aparecer síntomas distinguibles para el dueño y entre ellos se encuentra:

  • Tos suave pero crónica, que irá aumentando a medida que avanza la enfermedad.
  • Baja tolerancia al ejercicio, y debilidad tras él acompañada de fatiga y respiración acelerada
  • Pérdida de apetito que inducirá debilidad y adelgazamiento progresivo.

Aquí los parásitos ya podrán ser detectados también mediante análisis hemáticos y radiológicos por el veterinario, y es de suma importancia realizarlos para detectar la enfermedad lo antes posible. Cada uno de los síntomas empeorará progresivamente hasta llegar a fallos cardiacos y pulmonares debido a la acumulación de los parásitos que imposibilitan la correcta circulación sanguínea hasta provocar la muerte del canino.

¿Cuál es el tratamiento para la filariosis canina?

El tratamiento que se administrará al canino dependerá del estado de gravedad que presente de la enfermedad al momento de su detección. Este, además, constará de dos etapas, ya que primero se requiere tratar los síntomas que genera la filariosis canina para luego aplicar un tratamiento que trate a los parásitos adultos y microparásitos que se encuentren en el cuerpo del perro.

Además, en cualquiera de las etapas será indispensable el reposo y detención de cualquier actividad física exigente para el perro, ya que esta aumenta la presión sanguínea en él, lo cual puede ser muy peligroso debido a los bloqueos de circulación causados por los parásitos. En algunos casos, el veterinario podrá determinar que el perro quede en observación en la clínica para tener un mejor control de su estado de salud.

¿Cómo prevenir la filariosis canina?

La prevención de la filariosis canina consiste en tres pilares fundamentales, siempre en torno a evitar que los mosquitos se desarrollen cerca y que estos no puedan depositar los parásitos en tu perro:

  • En primer lugar, se debe cuidar el ambiente en el que habitan tú y tu compañero eliminando la mayor cantidad de fuentes de desarrollo de mosquitos cercanas. Esto es cualquier acumulación de agua estancada poco profunda, que es donde los mosquitos depositan sus larvas y se desarrollan hasta convertirse en adultos.

Además, es recomendable mantener a tu perro dentro y utilizar mosquiteros en las aberturas, especialmente durante las épocas de calor y humedad.

  • La segunda, y de las más importantes, es respetar el calendario de desparasitación del canino. Esto incluye desparasitación interna y externa, especialmente esta última ya que con los métodos de protección (como pipetas y collares) puedes evitar que se desarrollen los parásitos y repeler a los mosquitos portadores.
  • Por último, es necesario mantener un control regular de la salud de tu mascota con visitas programadas para que lo examine su veterinario. Así las enfermedades que pueda llegar a contraer tendrán poco tiempo de desarrollo y su tratamiento será más eficaz a la vez que menos invasivo.

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La filariosis canina es una enfermedad silenciosa y sumamente peligrosa en estados avanzados, por eso es imprescindible la medicina preventiva para resguardar la vida de tu perro. Si percibes cualquier síntoma de esta, acércate lo antes posible a nuestra Clínica Veterinaria en Aguadulce para brindarle el tratamiento más adecuado a tu compañero